Entradas

Mostrando entradas de 2017

Racaris

Imagen
Bardo nivel 1 Octubre 2017 -  +  Diciembre 2017 Racaris fue uno de los miembros fundadores de La Banda de Rodelbar. Participó en su aventura inicial y llegó al combate final en la Torre del Hechicero, en el que cayó de forma admirable luchando contra tres Sombras Demoníacas. Sus compañeros decidieron sepultarlo en una letrina abandonada por solicitud del propio jugador. DEP.

The Trooper (la Torre del Hechicero)

Imagen
Estaban a punto de seguir con la exploración de la torre cuando un ruido dentro de uno de los armarios los sobresaltó. La portezuela metálica se abrió poco a poco y del armatoste de metal y madero apareció un humano de considerable estatura, recio, fuerte y con armadura. Los miró uno por uno, como intentando desentrañar la sorpresa de sus rostros, hasta que por fin se decidió a hablar. - Hola, yo pasaba por aquí y... - Matémosle - interrumpió Rodelbar, que ya preparaba un virote de fuego en su mano. - ¡Esperad! - gritó el guerrero. - Ey tíos, que de verdad que no vengo a mataros. Es cierto que yo pasaba por aquí, vi la torre, pensé que podría encontrar algo de valor en ella y entré a mirar. Pero al poco rato escuché unos ruidos extraños y me escondí en el armario. - Yo creo que no es de fiar - respondió Galadriel. - Estoy con Rodelbar, matémosle.  - No - les interrumpió Altea. - ¿No aprendisteis nada durante las últimas semanas? ¿No habíamos quedado que no mata...

Live and Let Die (La Cueva de Moloch II)

Imagen
Nuestros atrevidos aventureros contemplaban la escena petrificados, observando como el sacerdote-chamán gritaba palabras sin sentido en su gutural idioma ante los enfervorizados goblins que no paraban de saltar cada vez más frenéticos. Era evidente que aquello sólo podía acabar con el sacrificio ritual de Aranix sobre el altar de piedra, a menos que sus cuatro compañeros resolvieran intervenir para salvarle. Desde su elevado posición finalmente habló Roden como líder del grupo: - Son muchos. Esto pinta muy mal. Lo siento por Aranix pero yo ahí no me meto ni por todo el oro del mundo. - ¿Pretendes dejar tirado a un compañero? - respondió incrédulo Machacahuesos.- Hecho -y siguió descendiendo por el pasillo sin mirar atrás. Roden le siguió un instante después. - Un momento, un momento - interrumpió su marcha Eldelbar. - Vamos a ver... Somos cinco y pretendéis dejar en la estacada al sorcerer del grupo sin siquiera pensarlo dos veces. El único con poderes mágicos importantes....

Welcome to the Jungle (La perla I)

Imagen
Al principio todo habían sido risas y jolgorio. Quizá haber solventado su primera misión con rapidez y eficacia las había vuelto confiadas. A fin de cuentas superaron sin demasiados contratiempos cuantos clackars salieron a su encuentro, el frío de la estepa norteña, las sanguijuelas del pantano y las ramas belicosas del árbol de Maribor. Eso debería subirle la moral a cualquiera, y ellas no formaban un grupo cualquiera: eran las guerreras de Gurdis.  Gurdis la guerrera enana no dejaba de hablar todo el rato sobre lo bien que le quedaban los harapos que llevaba a modo de ropa, lo ceñida que le quedaba esta prenda o tal otra... y de paso de manifestar en voz alta cada vez que podía lo guapa que era (para los estereotipos enanos, se entiende). Su compañera Diesa, tan enana como ella, asentía con la cabeza de forma mecánica, asintiendo a cada comentario de la líder del grupo. Por su parte las dos esbeltas elfas (Lia y Vezrina) hacía ya tiempo que habían dejado de prestar atención...

And Justice for All

Imagen
Las pesadillas de Altea no cesaban. Sí, era cierto que ahora formaban un grupo formidable y que su potencial era enorme, pero su sexto sentido (de clérigo, de mujer y de elfa) le estaban advirtiendo que algo no funcionaba como debería. Quizá eran demasiado conscientes de su potencial. Quizá se lo estaban creyendo demasiado. O simplemente quizá habían perdido el respeto por el resto de gente de bien, y les daba exactamente igual actuar de acuerdo a un código ético o hacer tan solo lo que les venía en gana en un momento determinado.  Fuera como fuese sus pesadillas iban a más. Despertó sudando a raudales, con la túnica en la que se envolvía por las noches húmeda de su propio sudor y de las lágrimas que rodaban por sus mejillas. Sólo era una pesadilla. Una más. Acababa de presenciar como sus compañeros dejaban morir a un mensajero del Duque sin siquiera tratar de ayudarlo. Acababa de vivir cómo entraban al asalto en una posada y asesinaban al posadero y su hija sólo porque les qu...

La cueva de Moloch (I)

Imagen
Por fin poseían el músculo y la fuerza que tanto necesitaban para poder sobrevivir en un entorno hostil. La presencia del medio orco Machacahuesos les daba tranquilidad y seguridad en sus posibilidades. No tardaron en encontrar una oportunidad de oro para poner a prueba su potencial como grupo.  No muy lejos de su último campamento encontraron a un grupo de goblins acampando. Eran ocho individuos, liderados por el más alto (y probablemente el más violento) del grupo. Ninguno de ellos le llegaba al hombro a ninguno de los miembros de la banda de Roden, así que no deberían de tener problemas con esas monstruosidades verdes. Decidieron lanzar un ataque sorpresa desde diversos flancos (es decir que lo decidió Roden porque se autoproclamó líder del grupo) para maximizar los daños y aumentar el desconcierto en el desprevenido enemigo. Cinco minutos después el clérigo Eldelbar acababa con el último goblin vivo, mientras sangraba profusamente por sus propias heridas y contemplaba atón...

El árbol de Maribor

Imagen
El calor de la posada y la sabrosa comida estaban obrando milagros en el desánimo de las aventureras. Más de cuatro semanas de bosque, lluvia, viento y liebre para desayunar, comer y cenar les había hecho olvidar el sentido del humor, pero las patatas al horno con salsa picante de Otik y la promesa de una cama limpia y calentita era más de lo que ahora mismo se atrevían a desear.  De pronto se dieron cuenta de que las estaban observando. Un hombre con ropajes grises sentado en la esquina más alejada del comedor las miraba fijamente cobijado bajo la ancha ala de un sombrero de viaje. Sus dedos nudosos de anciano asían firmemente una pipa de la que escapaban volutas de humo a intervalos regulares.  Sin poder reprimir su curiosidad se acercaron a su mesa y tomaron asiento junto a él.  - ¿Qué miras, viejo? ¿Quién eres y qué quieres? - disparó sin miramientos Lia, la rogue elfa, al tiempo que deslizaba una mano hacia una de sus dagas. Como toda respuesta el hombre...

Machacahuesos

Imagen
Las discusiones eran cada vez peores y se producían con más frecuencia. Al principio, cuando viajaban solos Roden el ranger y Ardan el rogue , las cosas funcionaban mucho mejor. Un grupo pequeño de dos pasaba casi siempre desapercibido, aunque estuviese formado por dos elfos. Pero pronto fue evidente que necesitaban a alguien con capacidad de invocar fuerzas arcanas si las cosas se ponían feas. Como caído del cielo al poco tiempo se cruzó en su camino Aranix, un sorcerer también elfo como ellos. No podían creer la suerte que habían tenido. De repente todo era mucho más sencillo, desde encender la hoguera del campamento por las mañanas hasta cocinar los alimentos por la noche e incluso montar defensas alrededor de su escondite cada día.  Pero a medida que la presencia de orcos se iba haciendo cada vez mayor, los encuentros con dichas bestias era cada vez más inevitable. Tuvieron que abandonar la región buscando zonas más seguras y poco transitadas. Pero no existía zona que es...

Las dos hermanas

Imagen
No había parado de llover desde poco después del mediodía. Con las botas embarradas y las ropas caladas hasta los huesos, las hermanas casi sollozaron de alegría al divisar la aldea que se alzaba al pie de la prolongada pendiente en la que acababa la colina por la que discurrían.  A pesar de que la distancia que les separaba de las primeras casas era escasa su recorrido se les antojó largo y duro, quizá debido al peso del barro aferrado a sus botas o quizá debido a las ganas de disfrutar de la primera cama decente en dos semanas. Realmente vivir la aventura era mucho más incómodo de lo que habían imaginado ambas elfas cuando de niñas soñaban con recorrer juntas el mundo.  Por fin alcanzaron el puente de piedra que cruzaba el río a la entrada del pueblo. Las aguas bajaban crecidas a causa de las lluvias torrenciales de las últimas horas. Altea (siempre en cabeza, como buen ranger ) buscaba con la mirada alguna posada o taberna en la que poder alojarse ella y su hermana...

Las guerreras de Gurdis

Imagen
Había caído la noche en el bosque de Silvanesti. Los ruidos de los depredadores nocturnos se mezclaban con el de las ramas más pequeñas de la hoguera al partirse bajo el calor del fuego. Con los ojos absortos en las danzantes llamas, Gurdis - la guerrera enana - pulía de forma repetitiva y monótona su cota de malla. Justo a su derecha unos pasos lentos y confiados avanzaron hasta situarse dentro del círculo iluminado por el fuego. Diesa, la enana clérigo que siempre acompañaba a Gurdis volvía de su ronda nocturna con una liebre muerta en la mano. Sin mediar palabra se dispuso a despellejarla y a ensartarla en un espetón sobre la hoguera. - ¿Otra vez liebre? - preguntó con brusquedad Gurdis. - Ya van tres veces esta semana. - No hay presas más sencillas en este bosque, a no ser que ahora prefieras comer raíces y gusanos - contestó de forma hosca Diesa -. Me gusta tanto como a ti, pero hasta que no salgamos de la espesura no puedo demorarme mucho más ahí afuera. Este bosque tiene...