Machacahuesos
Las discusiones eran cada vez peores y se producían con más frecuencia. Al principio, cuando viajaban solos Roden el ranger y Ardan el rogue , las cosas funcionaban mucho mejor. Un grupo pequeño de dos pasaba casi siempre desapercibido, aunque estuviese formado por dos elfos. Pero pronto fue evidente que necesitaban a alguien con capacidad de invocar fuerzas arcanas si las cosas se ponían feas. Como caído del cielo al poco tiempo se cruzó en su camino Aranix, un sorcerer también elfo como ellos. No podían creer la suerte que habían tenido. De repente todo era mucho más sencillo, desde encender la hoguera del campamento por las mañanas hasta cocinar los alimentos por la noche e incluso montar defensas alrededor de su escondite cada día. Pero a medida que la presencia de orcos se iba haciendo cada vez mayor, los encuentros con dichas bestias era cada vez más inevitable. Tuvieron que abandonar la región buscando zonas más seguras y poco transitadas. Pero no existía zona que es...